Te odio porque te amo



Te odio
porque te amo
 
Te odio porque no estás 
y sigues aquí
porque te extraño...
y quiero que te vayas
 
Tanto te odio...
porque te necesito
y tú no
Te amo
porque eras mía
y de nadie más
 
Habré siempre de odiarte
tal como he sabido amarte 
 
No hables
no pronuncies ni una palabra 
Conozco tu silencio cruel…
 
Conozco el sonido de tu voz
Engaño y muerte 
con sabor a esperanza
 
En tu boca estuve, en tu cuerpo...
y tú, en mi alma...
Y, aún, así mi verdad
no has conocido 
 
Odio los miedos 
las preguntas sin respuestas
las respuestas sin preguntas
 
sobre todo
a quien más odio
es a mi reflejo...
es a mi sombra…
Lo que soy a tu lado
Lo que sin tu calor
 
Me odio
por callar estas palabras
mientras traiciono tu amor 
esa es la única verdad.
 
Jorge Kagiagian
 
Te odio





























porque te amo

Te odio porque estás 
y no estás
porque te extraño...
y quiero que te vayas

Tanto te odio...
porque te necesito
y tú no
Te amo
porque eras mía
y de nadie más

Habré siempre de odiarte
tal como he sabido amarte 

No hables
no pronuncies ni una palabra 
Conozco tu silencio…
tan cruel
como el sonido de tu voz
Engaño y muerte 
con sabor a dulce esperanza

En tu boca estuve, en tu cuerpo...
y tú, en mi alma...
Y, aún, así mi verdad
no has conocido 

Odio los miedos 
y las preguntas sin respuestas
Pero sobre todo
a quien mas odio es a mi mismo

Me odio
por callar estas palabras
mientras traiciono tu amor 
esa es la única verdad.

Jorge Kagiagian
















Te odio
porque te amo

Te odio porque estás 
y no estás
porque te extraño...
y quiero que te vayas

Tanto te odio...
porque te necesito
y tú no

Te amo
Porque quiero que seas mía
y de nadie mas

Siempre habré de odiarte
de la misma forma 
habré de amarte 

No hables
no pronuncies ni una palabra 
Conozco tu silencio…
tan cruel
como el sonido de tu voz
engaños y muerte que suenan 
a vida y esperanza

En tu boca estuve, en tu cuerpo...
y tú, en mi alma...
Y, aún, así no has conocido mi verdad

Te amo... por todo
Y me odio 
por no poder darte mi amor
por no saber como amarte
me odio 
por callar estas palabras
esa es la única verdad....

Jorge Kagiagian

Vertiendo mi dolor

Tomaré tu cuerpo bruscamente
con toda mi violencia 
Sacando toda la bronca que siento
todo este enojo

Gritarás de placer
cuando te penetre mil veces
mientras te doy vueltas en la cama 
y te retuerces mil veces más

Eres

Eres bella
inteligente
buena persona
tan dulce
y complicada.
Nunca serás mía

Abrazos



Abrazos.


Hasta hace poco tiempo,

no sabía disfrutar

los abrazos que me daban.

Un día, una mujer me enseñó

cómo deben ser recibidos...


Es, al día de hoy,

que aún la maldigo.

No he podido jamás

dejar de extrañar

el latido de su corazón.


Jorge Kagiagian



Abrazos.


Hasta hace poco tiempo,

no sabía disfrutar

de los abrazos que me daban.

Un día, una mujer me enseñó

cómo deben ser recibidos...


Es, hasta el día de hoy,

que aún la maldigo.

No he podido jamás

dejar de extrañar

el latido de su corazón.


Jorge Kagiagian

Abrazos.


Hasta no hace mucho tiempo,

no sabía disfrutar

de los abrazos recibidos.

Un día, una mujer me enseñó

cómo deben ser recibidos…


Es, al día de hoy,

que aún la maldigo.

No he podido jamás

dejar de extrañar

el latido de su corazón.


Jorge Kagiagian



Abrazos.


Hasta no hace mucho tiempo,

no sabía disfrutar

de los abrazos recibidos.

Un día, una mujer me enseñó

cómo deben ser recibidos…


Es, al día de hoy,

que aún la maldigo.

No he podido jamás

dejar de extrañar

el latir de su corazón.


Jorge Kagiagian





Hasta no hace mucho tiempo no disfrutaba de los abrazos
Un día una mujer me enseñó como deben ser recibidos...
Es, al día de hoy, que aún la maldigo.
No dejo de extrañar el latido de su corazón.

La caja de besos

Hace algún tiempo atrás, una niñita tomó unas cintas y muchos papeles de colores. Con una tijera recortó un pedazo de la cortina de la casa. Muy tierna trabajaba con mucho esfuerzo sobre todos aquellos elementos.

Spaghetti

Ámame como un spaghetti a su salsa
cúbreme con el amor de tu mente rallada
Deseo entrar en ti
nutrir tu cuerpo
tu corazón
tus deseos
y los sueños de tu alma

Jorge Kagiagian

Maldice el día que me has conocido



Maldice el día que me has conocido.

¿Qué quieres?
¿Mi cuerpo?
¿Mi alma?
¿Mi mente?
¿Mi sexo?
¿Qué buscas?
¿Qué pretendes?

Soy decepción,
un espejismo,
una mentira,
una ilusión,
un timador,
un amable traidor.

Mis palabras
sonarán sinceras,
gozaré tu cuerpo,
y tú, mis caricias,
indistintas al amor.
Seremos felices,
sabrosa traición.

Vive la farsa,
y luego escapa.
¡Corre! ¡Huye!
No mires atrás…
En tu nuca
el miedo tiembla.
¡Corre! ¡Huye!
¡Y jamás regreses!

Jorge Kagiagian.



¿Qué te gustaría?
¿Mi cuerpo?
¿Mi alma?
¿Mi mente?
¿Mi sexo?
¿Qué buscas?
¿Qué pretendes?

Su boca era veneno


Él sabía que su boca era veneno
Un beso suyo
detendría el tiempo y su vida.
Aun así fue por ella
Innumerables noches pasaron.
Viajando, buscando, rastreando
Demasiadas