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Jardín de Invierno


Después de aquel día las pocas mariposas quedaron atrapadas en el jardín de invierno. Aquel jardín oscuro y, tal vez, demasiado frío. Atrapadas, ahí, ya sin fuerzas para volar.

Poema Negro (Claudio de Alas)


Cuando moría me abrazó, y con voz quebrada y lastimera, me dijo que en recuerdo de este amor me dejaba su blanca calavera, que la robara de su propia tumba y que en mis horas alegres o de duelo, su espíritu vendría desde el cielo y a través de ella me vería. Y el tiempo pasó, siento su voz reclamándome "Cumple tu promesa!"

Encuentro Íntimo (Nidia Vidal)

- ¿¡Es que no entiendes!?
- Tú eres quien no entiende, perdóname, no te amo.
- ¿Cómo puedes decir que no me amas después de lo que ha pasado? Nos entregamos mutuamente, fue perfecto, ¿O sólo querías sexo?
- No me mal interpretes. Lo tuvimos pero fue el alcohol lo que apresuró las cosas. No sabía lo que estaba haciendo hasta fue muy tarde. Sabes que si no fuera por eso ni un beso te hubiese dado.

Literatura (Julio Torri)

El novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía el mar y sin embargo iba a pintar los mares del sur, turbulentos y misteriosos; no había tratado en su vida más que a empleados sin prestigio romántico y a vecinos

La obra y el poeta (R.F. Burton)

El poeta hindú Tulsi Das, compuso la gesta de Hánuman y de su ejército de monos. Años después, un rey lo encarceló en una torre de piedra. En la celda se puso a meditar y de la meditación surgió Hánuman con su ejército de monos y conquistaron la ciudad e irrumpieron en la torre y lo libertaron.

R.F. Burton

Más información sobre Hánuman el dios mono en: Wikipedia Hánuman

El dedo (Feng Meng-lung)

Un hombre pobre se encontró en su camino a un antiguo amigo. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el hombre pobre se quejaba de las dificultades de su vida, su amigo tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Se lo ofreció al pobre, pero éste se lamentó de que

Un Ojo



Un ojo miraba al cielo amarillo y dentro de si, pensaba sobre la fortuna de los seres que allí habitaban... mientras anhelaba encontrar otro ser igual a él en aquellos vastos y extensos océanos carentes de esperanzas. Añoraba jugar y compartir los momentos mas bellos... sonreír y ser feliz. "Voy a lograrlo" Solía murmurar con la mirada brillante perdida en el horizonte.

Cartas echadas



Mezcladas y repartidas; las cartas están echadas. Se alzó la apuesta imponente, "acepto" dije acuñando un pobre par de dos y perdí. Como si nada importara, todas las cartas vuelven al mazo. Ella se levanta, recoge lo ganado. Sus pasos se alejan...

Eterno retorno



Con paso lento, casi solemne, se acerco a mí.
Retiró las telas que cubrían su rostro, vi sus esqueléticas manos hacerlo.
Reveló su cara pálida y desfigurada.