Mostrando las entradas con la etiqueta angustía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta angustía. Mostrar todas las entradas

Mi final

Cansando de intentar; cansado de levantar una y otra vez mi cuerpo. Todos los días se repite la misma situación. Durante toda mi vida ha sido igual. Golpeado hasta la inconciencia en el mismo callejón y abandonado. Cuando mis heridas están por sanar sé que pronto vendrá la próxima golpiza. No puedo defenderme, ya no tengo fuerzas…
Les es divertido destruir lo que logré con tanto esfuerzo, pegarme en el suelo, arrancarme los dientes con una certera patada en la boca.
Siempre se retiran con algún trozo mío levantándolo sobre sus cabezas cual trofeo.
Yo no quería esto, no lo merecía. Lidié para que no sucediera, lo intente todo; incluso ocultarme en las alcantarillas… pero no pude evitarlo.

Descanso

En mi lecho de muerte descanso. Por algún motivo la conciencia no se aleja de mí, sigo razonando y sintiendo como antes de estar aquí. Veo a través de la oscuridad sin esfuerzo alguno, y el dolor punzante de mi alma está presente, es permanente y tan intenso pero ya me he acostumbrado a sentirlo incluso a disfrutarlo y a vivirlo.
Mantengo los ojos cerrados la mayor parte del tiempo; no hay mucho que ver, quizás las marcas desesperadas de la tapa de mi ataúd. Aquellas que hice el primer día hasta que exhausto y sin poder respirar todas mis fuerzas desaparecieron lentamente hasta sucumbir.